26/07/2007 Fuente:

La Biblia no es un rompecabezas

Frank Viola

Al tratar el tema del ministerio en el Nuevo Testamento, es esencial recordar el orden en el cual fueron escritos los libros del Nuevo Testamento. Si suponemos -como nos lleva a suponer el orden en que aparecen éstos ahora- que los Evangelios fueron escritos primero, luego Hechos y luego las cartas de Pablo, comenzando por Romanos y finalizando por las Epístolas Pastorales a Timoteo, a Tito y la carta a Filemón, jamás podremos entender el desarrollo de las instituciones y el pensamiento de la iglesia primitiva - Richard Hanson

 

¿Por qué nosotros los cristianos podemos seguir los mismos ritos vacíos de Dios cada domingo sin darnos cuenta jamás de que se contraponen con el Nuevo Testamento? En parte, la razón tiene que ver con el increíble poder de la tradición. Pero hay algo más. Tiene que ver con nuestro Nuevo Testamento. El problema no es lo que dice el Nuevo Testamento. El problema es cómo nos acercamos a él.

 

El acercamiento usado más frecuentemente entre los cristianos modernos al estudiar la Biblia es el método de los "textos de prueba". El origen de este método se remonta a fines de la década de 1590. Un grupo de hombres llamados los Escolásticos Protestantes tomaron las enseñanzas de los Reformadores y las sistematizaron siguiendo las reglas de la lógica aristotélica.

 

Los Escolásticos sostenían que no sólo las Escrituras son la Palabra de Dios, sino que cada parte de ella es la Palabra de Dios en sí misma, independientemente del contexto. Esto creó el marco para la idea de que, si extraemos un versículo de la Biblia, es verdadero por derecho propio y puede ser usado para probar una doctrina o una práctica.

 

Cuando apareció John Nelson Darby a mediados del siglo XIX, construyó una teología basada en este enfoque. Darby hizo de los textos de prueba una forma de arte. De hecho, fue Darby quien dio a los cristianos fundamentalistas y evangélicos gran parte de las enseñanzas que aceptan actualmente. Todas están basadas en el método de los textos de prueba. Los textos de prueba, por lo tanto, se convirtieron en el método con el cual nosotros, los cristianos modernos, nos acercamos a la Biblia. Es enseñado en cada instituto bíblico y seminario protestante sobre la tierra.

 

Como resultado, los cristianos raramente, o nunca, llegamos a ver al Nuevo Testamento como un todo. Más bien, se nos sirve un plato de pensamientos fragmentados unidos por medio de la lógica humana caída. El fruto de este enfoque es que nos hemos alejado mucho de la práctica de la iglesia del Nuevo Testamento. Pero seguimos creyendo que somos bíblicos. Permítame ilustrar el problema con una historia ficticia.

 

Les presento a Gervasio Zurita

 

Gervasio Zurita es un mundialmente famoso consejero matrimonial. En su carrera de 20 años como terapeuta matrimonial, ha aconsejado a miles de matrimonios en problemas. Tiene una presencia en Internet. Cada día, cientos de parejas le escriben cartas contándole sus lacrimosas historias matrimoniales. Las cartas vienen de todas partes del mundo. Y Gervasio las contesta todas.

 

Transcurren cien años, y Gervasio Zurita descansa plácidamente en su tumba. Tiene un tataranieto llamado Amílcar Cornejo. Amílcar decide recuperar las cartas perdidas de su tatarabuelo. Pero sólo puede encontrar 13 de sus cartas. De las miles de cartas que Gervasio escribió durante su vida, ¡sólo han sobrevivido 13! Nueve de ellas fueron escritas a parejas en crisis matrimoniales y cuatro a cónyuges individuales.

 

Todas estas cartas fueron escritas a lo largo de un período de 20 años, entre 1980 y 2000. Amílcar planea compilar todas estas cartas en un único volumen. Pero hay algo interesante acerca de la forma en que Gervasio escribió sus cartas que dificulta en parte la tarea de Amílcar.

 

Primero, Gervasio tenía el molesto hábito de nunca fechar sus cartas. No aparecían días, meses o años en ninguna de sus 13 cartas. Segundo, las cartas reflejan sólo la mitad de la conversación. Las cartas iniciales escritas a Gervasio que provocaron sus respuestas ya no existen. En consecuencia, la única forma de entender el trasfondo de una de sus cartas es reconstruyendo la situación matrimonial a partir de la respuesta de Gervasio.

 

Cada carta fue escrita en momentos diferentes, a personas de culturas diferentes, tratando con problemas diferentes. Por ejemplo, en 1985 Gervasio escribió una carta a Paul y Sally, de Virginia, Estados Unidos, que experimentaban problemas sexuales a principios de su matrimonio. En 1990, Gervasio escribió una carta a Juan y Matilde, de España, que estaban teniendo problemas con sus hijos. En 1995, Gervasio escribió una carta a una esposa de México que estaba pasando por una crisis de la edad mediana.

 

Tome nota: 20 años, 13 cartas, todas escritas a diferentes personas, en diferentes momentos y en diferentes culturas, y cada una experimentaba problemas diferentes.

 

A Amílcar Cornejo le gustaría poner estas 13 cartas en orden cronológico. Pero, sin las fechas, no lo puede hacer. Así que las ordena por largo, de mayor a menor. Es decir, toma la carta más larga que escribió Gervasio y la pone primero. Pone la segunda carta más larga a continuación. Toma la tercera más larga, y la pone en tercer lugar. La compilación finaliza con la carta más corta que escribió Gervasio. Las 13 cartas quedan ordenadas, no cronológicamente, sino por su largo.

 

El volumen va a imprenta y se convierte en un éxito de librería de la noche a la mañana. La gente lo compra a carradas.

 

Pasan 100 años y las Obras Completas de Gervasio Zurita, compiladas por Amílcar Cornejo, resisten el paso del tiempo. La obra sigue siendo muy popular. Pasan 100 años más y este volumen es usado copiosamente en todo el mundo occidental. (Gervasio ha estado descansando en su tumba 300 años ya.)

 

El libro es traducido a docenas de idiomas. Los consejeros matrimoniales lo citan a diestra y siniestra. Las universidades lo usan en sus clases de sociología. Tan amplio es su uso que a alguien se le ocurre la brillante idea de hacer que el volumen sea más fácil de citar y manejar.

 

¿Cuál es la idea brillante? Dividir las cartas de Gervasio en capítulos y oraciones numeradas (nosotros las llamamos versículos). Así nacen los capítulos y versículos en las Obras Completas de Gervasio Zurita.

 

Pero, al agregar capítulos y versículos a estas cartas -originalmente vivas-, ocurre un cambio que pasa desapercibido. Las cartas pierden su toque personal. En cambio, toman las características de un manual.

 

Varios sociólogos comienzan a escribir libros acerca del matrimonio y la familia. ¿Su principal fuente? Las Obras Completas de Gervasio Zurita. Tome cualquier libro del siglo XXIV sobre el tema del matrimonio, y encontrará que el autor cita capítulos y versículos de las cartas de Gervasio.

 

Suele ser así: Al presentar una cuestión específica, un autor cita un versículo de la carta de Gervasio escrita a Paul y Sally. El autor entonces extrae otro versículo de la carta escrita a Juan y Matilde. Toma otro versículo de otra carta. Luego une estos tres versículos con los cuales construye su filosofía matrimonial particular.

 

Prácticamente cada sociólogo y terapeuta matrimonial que escribe un libro sobre el matrimonio hace lo mismo. Pero, he aquí la ironía. Cada uno de estos autores contradice constantemente a los demás, ¡aun cuando todos están usando la misma fuente!

 

Pero eso no es todo. No sólo se han convertido las cartas de Gervasio en una prosa fría cuando eran originalmente cartas vivas y vitales para personas reales en lugares reales, sino que se han transformado en un arma en manos de hombres guiados por intereses propios. Varios escritores sobre el matrimonio comienzan a usar textos de prueba aislados de la obra de Gervasio para atacar a los que están en desacuerdo con su filosofía matrimonial.

 

¿Cómo pueden hacer esto? ¿Cómo es que ocurre esto? ¿Cómo pueden contradecirse entre sí todos estos sociólogos cuando están usando exactamente la misma fuente? Es porque las cartas han sido extraídas de su contexto histórico. Cada carta ha sido quitada de su secuencia cronológica y de su verdadero entorno de vida.

 

En otras palabras, las cartas de Gervasio Zurita han sido transformadas en una serie de oraciones aisladas, desarticuladas y fragmentadas, para que cada uno tome libremente una oración de una carta, otra oración de otra carta y las pegue juntas para crear la filosofía matrimonial de su elección.

 

Es una historia asombrosa, ¿no? Bueno, aquí tiene el remate: Sea que se haya dado cuenta o no, ¡acabo de describir su Nuevo Testamento!

 

Traducción: Alejandro Field

Este artículo ha sido extractado del último capítulo del libro de Frank Viola, Pagan Christianity: The Origins of Our Modern Church Practices.



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